domingo, 11 de marzo de 2012

A solas con el teclado

Bueno, he llegado a la conclusión de que todo el blog en sí no va a ir únicamente de la novela porque yo, como escritora (o como un intento de serlo) también tengo que expresar ciertas cosas que, sin ser partes concretas de mi libro, sí tienen que ver indirectamente con él. ¿Por qué? Pues porque tienen que ver conmigo, con mi manera de escribir y de expresarme, así como de calibrar las palabras antes de escribirlas, sopesando cuales serán sus consecuencias (personalmente creo que podrían llegar a ser devastadoras).
Por ejemplo, hoy. Hoy estoy tratando de estudiar un examen de biología, terminar para plástica unos seis trabajos, estudiar dibujo técnico y de vez en cuando avanzar un poco la novela. Ni que decir tiene que me estoy quedando atrasada en todo. Y no debería escribir, porque el libro puede esperar, pero los exámenes no. ¿Y qué? Miro al ordenador y pienso: "Solo un poco". Y esa es mi perdición.
La verdad es que me siento afortunada, porque muchas personas de aproximadamente mi edad miran el ordenador y piensan "Solo un poco" pero se refieren al Tuenti, no a una novela. Por esa razón pienso que soy una de las pocas personas con la mente medianamente sana. Y es un privilegio, no creas. Con lo perdidas que están las personas, tratando de hacerse fotos sexys con trece años, ponerse camisetas ajustadas... ¡Pero si no tenéis nada que enseñar! Parece que jamás comprenderán que hace tiempo que pasaron a engrosar la lista de las personas con poca personalidad cuyo único objetivo en la vida es joder a los demás, hacerse los guays y hacer entender a los demás que son superiores (según su extraño y atrofiado concepto de la vida, claro).
En fin, eso es todo por hoy. Y es que de vez en cuando yo también quiero desahogarme.

No hay comentarios: