Abres los ojos. Y no te quieres levantar. Y ya no es pereza, ni ganas de soñar. Es esa sensación de saber que si te levantas te vas a encontrar algo mucho peor que si continúas en la cama. El terror a... a los demás, supongo. A esas personas que sin quererlo ni desearlo participan en tu vida de una forma indiscutible y que de igual manera te la joden, te la aplastan, te la queman, la machacan, la trituran y luego... te la dan en pedacitos con una sonrisa macabra para que tú sola y con tus propias fuerzas la reconstruyas.
Sentirse bien es diferente.
Abres los ojos... con una sonrisa.
Suspiras... porque tienes sueño.
Te comes el cola-cao... y también al mundo entero.
Miras a las personas que antes te han jodido... con una sonrisa de desprecio, y pasas de su cara.
Haces los deberes... y dibujas en los márgenes.
Tienes agujetas... pero las mandas a la mierda.
Tienes examen... y te remangas con una media sonrisa y pensado "profesor, esto es para novatos".
Yo quiero... sentirme bien todos los días.
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